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El feng shui: un arte para revalorar nuestros espacios Según Beatriz Fernández, presidenta de la Asociación de Técnicos y profesionales de feng shui, existen muchas ideas desvirtuadas sobre el feng shui y algunas de ellas “vinculadas a supersticiones y soluciones mágicas”. Por el contrario, asegura, que "la correcta aplicación de este arte no altera en nada el gusto decorativo de cada cual, ni el diseño general de la construcción. No es un estilo de vida, ni decorativo, ni una filosofía y tampoco requiere un acto de fe". Fernández explica que el feng shui es una técnica que estudia una construcción y la valora, aportando pautas en el diseño, en la función de los espacios y en su decoración. El fin de este arte es crear espacios que aumenten la calidad de la construcción y, con ello, la calidad de vida de las personas que habitan o trabajan dentro de él. Cómo aplicar los principios Los principios del feng shui se pueden aplicar a espacios pequeños o grandes en el hogar, o bien en el centro de trabajo. “La aplicación de esta técnica se realiza para cualquier tipo de construcción que conlleve actividad humana: viviendas, negocios, empresas, sedes corporativas…”. Se puede emplear antes de su creación, sobre el proyecto del arquitecto, en una reforma, o en la decoración de cualquier tipo de espacio. La vivienda se valora en su totalidad, como unidad básica. Por tanto, la división necesaria de ambientes, dormitorios, salones, cocinas, estudios y otros espacios se realiza con base en el plano de toda la planta. “Dependiendo del espacio que ocupen y de su calidad energética se aplican las bases de distribución y decoración de cada zona por su influencia energética”, dice la presidenta de la Asociación de Técnicos y profesionales de feng shui. Los espacios que más hay que cuidar, según esta especialista, son las zonas de mayor uso, “lugares donde se desarrollen funciones de relevancia para el desarrollo personal o profesional”. En una vivienda se busca obtener tranquilidad, seguridad y confort. “Las zonas comunes y de mayor actividad disponen de unas pautas distintas que las zonas de descanso o de trabajo y estudio, pero todas ellas son importantes para conseguir un hogar confortable y de calidad”, comenta Beatriz Fernández. Ambiente de trabajo En nuestro lugar de trabajo pasamos gran parte del día. ¿Qué debemos hacer para conseguir un ambiente eficaz de trabajo?. En las empresas se busca aportar el mayor desarrollo, creatividad, motivación, productividad…, creando, eligiendo y decorando cada zona, dependiendo del tipo de actividad, desde los despachos directivos hasta las zonas de paso, pasando por los espacios de atención al cliente y, por supuesto, las zonas de empleados. En todas ellas se debe crear el ambiente adecuado para cada una de sus funciones. “Cada espacio es único y requiere de un estudio individual”. A partir de ahí se le dará la mejor distribución, diseño y decoración para integrar en él al personal que lo utilice, “creando el ambiente idóneo para esta función y con ello fomentando la calidad en el trabajo que beneficiará al cliente, al trabajador y al empresario”, dice Beatriz Fernández. La experta añade que, de todas las artes, la arquitectura es la más tangible e influyente en nuestras vidas. “Vivimos, hacemos compras, nos divertimos, trabajamos y estudiamos en edificios y, por ello, la calidad de estas estructuras merecen la máxima atención: su influencia es el trasfondo de la mayoría de la actividad humana”. La calidad energética de un espacio no es algo que se vea, “solo se siente”, indica Fernández. “La falta de feng shui es una falta de valoración del espacio que no afecta a su belleza, pero sí repercute en su calidad. Con su desconocimientos podemos generar construcciones o espacios bellos y funcionales, pero no con ello sentirnos bien en el ambiente ni potenciar la actividad que queremos desarrollar”